19 de noviembre de 2007

Smells like a teen spirit



Recuerdo con ternura aquella vez que en el colegio me hicieron limpiar las mesas de toda el aula, por hacer una pintada en la mesa de una compañera a la que le gustaban los Nirvana. Creo recordar que fue algo como "Kurtco (Kurt Cobain) ha muerto" o vete tú a saber. La verdad es que a mi el grunge, me daba lo mismo y era más el ánimo de fastidiar, que el de tirar por tierra un género que en aquel tiempo no me decía nada. Junto con los otros dos malhechores, nos quedamos tras terminar las clases con productos de limpieza (a saber: lejía, disolvente industrial, aguarrás, cutters y estropajos) y nos pusimos manos a la obra para dejar las mesas limpias como la patena. Fue un trabajo a conciencia, pues a conciencia eran las pintadas que nos tocaron limpiar. En venganza, dejamos el aula cerrada con los productos de limpieza abiertos para que se evaporaran. Durante la siguiente semana no se pudo dar clase en ese aula por los vapores y malos olores que habíamos dejado en nuestra sesión de limpieza. Si el olor adolescente tiene una forma, quizás fuera ese olor a amoniaco con lejía que impregnó durante días el recinto académico. Un olor de rabia, un olor de insolencia y de rebeldía frente a un castigo desproporcionado (4o mesas y sus respectivas sillas llenas de pintadas y chicles pegados donde el graffitti menos ofensivo era el anteriormente expuesto). La mala suerte nos hizo ser el chivo expiatorio de los pecados de los demás y el origen de un espíritu nihilista que se desarrolló en las carreras posteriores de los implicados. Uno se hizo farmacéutico experto en sustancias químicas; el otro informático, especializándose en hacking, y el que suscribe, politólogo con todo lo que ello supone de misantropía y escepticismo social. No he vuelto a ver a esos dos individuos, pero tengo constancia de que la desviación social forma parte de sus vidas al igual que la mía.
Sirva este himno generacional para recordar los males que ha hecho el grunge, y si bien ahora aprecio la desgarradora voz de Kurt Cobain, siempre diré: "La vaca muge y el cerdo, grunge!!!"

2 comentarios:

  1. Mítico, mitico y con mucha historia. La del cantante, la tuya que nos cuentas, y la de cada uno que la ha escuchado. Más en época de acción-reacción llena de pus puber en cutis de culito de bebés.

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  2. La vaca muge y el cerdo grunge... cuánto hacía que no escuchaba eso.

    La verdad es que el video de Nirvana bien merecía estar en esta, nuestra serie.

    Por cierto, veo que tu historia de injusticias ya comenzaba en el insti ¿no? Es lo que tenemos los psicóticos... que pensamos que nos persigue todo el mundo.

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