“Hoggin all the covers”, disco grabado en directo de la Band from TV. El grupo de rock que un Hugh Laurie aburrido, más conocido como el Dr. Gregory House, formó con otros compañeros de distintas series de televisión con los que coincidía en los ratos libres que les quedaban entre escena y escena. Así, tenemos a James Denton, de Mujeres desesperadas, o a Greg Grunberg, de Héroes. Todos ellos, naturalmente, de la FOX. Sólo falta un Lostie, pero es que su serie se graba en Hawai, y la distancia es la distancia.
Este disco recoge distintas versiones de temas conocidísimos que son “destrozados” con mucho talento en lo que es todo un espectáculo. ¿Qué mejor que la televisión para dar espectáculo? Ellos lo saben y colaboran con mucho oficia hasta sonar como una gran banda, no al nivel de la E Street Band, pero logrando un sonido bastante bueno. No se lo pierdan. De lo más recomendable.
Había una vez una serie llamada Los mejores videos de la Historia. No me cabe duda de que Extremoduro, con su poesía hecha rock, debía estar presente por esta preciosa obra que es Standby. Si la canción es un canto digno de estar en los libros del Rock Español, el video merece, cuanto menos, participar de esta serie que teníamos en estado de espera.
Me arruinan las prisas, y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enerva los que no tienen dudas y aquéllos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera.
En los últimos tiempos han llegado a mis manos algunos discos de versiones. De estreno y al borde de la descatalogación, ahí va el comentario.
Soul, de Seal
Sin duda, la voz de Seal es una maravilla. Con un tono envidiable que recuerda a los cantantes negros clásicos del Orleans de los mejores tiempos, y con unos temas sabiamente adecuados. Quizás, el problema de este disco no es el magnífico trabajo de reconstrucción y adaptación, sino lo superfluas que resultan la mayoría de las versiones. Sí, son buenas. Sí, merecen la pena. Pero no dicen mucho. Tienen un inevitable aire a hilo musical que detona falta de personalidad. Escucharemos alguna de estas versiones en películas de moda, especialmente británicas del corte “Love actually”, camufladas en una banda sonora de retales bien conjuntados y nos parecerán grandiosa. No lo duden.
La vida, de Ainhoa Arteta
Todavía no sé muy bien cómo llegó este disco a mis manos. Había escuchado algo del lanzamiento, más o menos bien promocionado, y que la cantante de ópera había sacado un disco de versiones de sus canciones favoritas. Trece temas que ha elegido personalmente y que ha destrozado sin contemplaciones. Supongo que animada por el éxito del Il Divo, se decidió a dar el paso al jazz camuflado con un pop vocal. No se trata de que le falte voz, es sólo que las versiones son una autentica mierda. Sí. No hay término medio. Cuando caminaba por la canción cinco, después de haber ido saltando por las anteriores, decidí escuchar directamente aquellas que me interesaban. “Ne me quitte pas”, la única que me llamó la atención y pueden adivinar que no para bien. El disco es sencillamente un horror. Deberían retirarlo del mercado y Arteta debería encargar su próxima compilación de versiones a alguien que sepa adaptarlas al calibre de su voz.
We love Ella!, de VV.AA.
Ella Fitzgerald es, probablemente, la más grande dama de la canción de la historia de la música. Algo difícilmente discutible. Puede que por ello la admiración por esta diva sobreviva generación tras generación. Este disco, más que de versiones, es un homenaje de algunos buenos cantantes a una Ella a la que toman prestados sus temas más conocidos. El trabajo colectivo incluye canciones más o menos previsibles como “Too close for comfort” de Michael Bublé o “You are the sunshine of my life” de Stevie Wonder. Pero también incluye algunas pequeñas joyas como “Oh Lady Be Good!” de Dianne Reeves o “Reaching for the moon” de Lizz Wright. No se trata de un gran álbum, pero sí una buena suma de canciones y cantantes. Si pueden, háganse con una copia a buen precio.
Leaving on a manday (Limited deluxe), de Anna Ternheim
Anna Ternheim, cantautora sueca, nos presenta su nuevo álbum con un extra que incluye unas cuantas versiones de algunos de sus temas favoritos. De los presentados en la entrada de hoy, este es, con diferencia, el único disco de versiones. O realmente es la única que se ha molestado en versionar en algo más que en cambiar la voz que interpreta la canción. El ritmo y el tono que da a cada una de las canciones, uniformemente repartido a lo largo de todo el álbum, denota un trabajo que mima cada una de las canciones con tanto cuidado como tiene la dulce voz de Ternheim en pronunciar cada sílaba. Un verdadero placer escucharlo.
Todos asociamos "My way" a la voz del mítico Frank Sinatra, pero lo que pocas personas saben es que fue Paul Anka, quien adaptó la canción francesa "Comme d'habitude" al inglés, transformándola en la bella canción que todos conocemos. Y es que Paul Anka ha sido uno de los compositores más grandes, así como un intérprete extraordinario. Bien lo saben en Las Vegas. En esta ocasión, Anka, hace suyas las letras del grupo Nirvana, dándole ese toque swing tan característico de las veladas en esa ciudad del estado de Nevada. Una joyita que no podíamos dejar escapar para resarcirles de las peores versiones de la historia ofrecidas por el_situacionista. Va por ustedes
La revista Total Guitar (¿eing?) ha hecho una lista con las peores versiones de la Historia. Uno, como buen fan de Nick Hornby, adora las listas de música, o de libros, o de lo que sea. De manera que nos lanzamos a señalar con el dedo los atrevimientos de algunos artistas -y otros que no tanto- al tocar canciones que no eran suyas. Hay algunas que tienen delito. Mi favorita, por horrorosa, es la última. Que lo disfruten.
1. You Shook Me All Night Long, anteriormente de AC/DC y reinterpretada por Celine Dion y Anastacia (esa señora de bigote). Muy buena ganadora.
2. Walk This Way, en origen de Aerosmith aunque como más conocida fue como la versión a dúo grupal entre el grupo de Tyler y Run DMC. La versión de la versión, incluso imitando los videos, de las Sugababes y las Girls Aloud nos indica que ser joven también puede significar estar exento de talento. Sin duda José Manuel de Prada se sentirá aliviado -no por joven, claro.
3. Light My Fire, clásico de The Doors. A uno que nunca fue un incondicional de Jim Morrison, la versión de Will Young le parece un homicidio en tercer grado, por lo menos.
4. Wonderwall, de Oasis. Hasta que no escuché de nuevo la versión de Oasis no la reconocía, porque hay que decir que si un buen grupo se caracteriza por tener su sonido particular y no imitar a otros habrá que reconocer el talento de estos Mike Flowers Pops. Suenan únicos. Tan sólo mi gato cuando le piso la cola y tiene hambre es capaz de sonar igual. Como decía, mi favorita.
Hoy tengo el día Winehouse, pero qué le vamos a hacer. Y en un nuevo homenaje a este ángel caído de la música actual, colgamos aquí esta versión que junto con la no menos controvertida Charlotte Church (de vida disoluta también... qué es lo que pasa en el Reino Unido???) hace de la inolvidable "Beat it" de ese otro ángel caído de la música de los 80, que amenaza con volver con sus hermanos a destruir el mundo conocido. En esta versión, mi idolatrada Amy (la chica que prefiere "fumar" a "soplar" - nótese aquí la sutilidad del inglés), emite más gallos que Enrique Iglesias en la misa del ídem... probablemente, dicen las malas lenguas, fruto de una ingestión desmesurada de bebidas espirituosas, algún que otro canuto, raya o similares en comprimidos. La Church, que también debe ser lo mejor de su casa, no le va a la zaga, y esa voz angelical que cantaba música clásica en sus años mozos (me refiero a su infancia, que la joven tiene sólo 21 tacos) y grababa discos de villancicos, suelta algún que otro berrido. Y con respecto a esa foto robada de la Church que rula por los internetes, hemos de indicar que un sostén no tiene esa forma, por mucho que ella jure y perjure que es un sujetador. Chiquilla, se te ha visto la trigonometría!!!
Una canción como ésta que presentamos hoy bien podría figurar en la serie de entradas que hablan de versiones musicales. Este blues del gran Kiko Veneno, maestro de muchos y valientes músicos, nos versiona a otro grande de la música y -dicen- de la literatura: Bob Dylan -si alguien lo ve por ahí, que le diga que me debe 20€ por el concierto que dio en Alcalá de Henares hará unos años... bueno, le llamo concierto a eso por llamarle algo, que lo único interesante del mismo fue una estudiante de Matemáticas que conocí allí y a la que no pedí el teléfono, no les digo más.
La canción del autor norteamericano se convirtió en un himno allá por 1966 cuando apareció en el album Blonde on Blonde y se titulaba, para más señas, Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again. Bien sea por lo largo del título o porque no sabía inglés, Kiko Veneno nos mostró su particular visión de Bob Dylan con este Memphis Blues Again que quita el hipo por lo divertido de sus acordes y la gracia de sus letras. Letras, por otra parte, que no hay quien entienda, porque que me diga alguien de qué carajo va la canción que le regalo un boli bic de esos naranjas que escriben finos.
En cualquier caso, el video que presentó la canción de Kiko Veneno allá por 1995 contenía otra dosis de gracia sin igual. Cosa harto fácil de conseguir cuando aciertas a encargar el video a un por entonces orondo y semidesconocido Santiago Segura -Mamá, quiero ser famoso- y al gran Pablo Carbonell -¡Yo no me llamo Javier!- y además en él salen eternos secundarios entre los que podemos reconocer hoy, incluso, a algún monologuista y a varios actores de Antena 3. Un video de amiguetes, vamos, gamberro y singular que hoy, además de ser recordado por su versionabilidad del gran Bob, también es recordado como uno de los mejores videos de la Historia.
Otro de los vicios confesables de éste, su colaborador de destripando terrones, es la música bluegrass, de la cual ustedes sólo habrán oído hablar si escuchan los domingos por la tarde Radio3 (ese programa de música country y similares), si es fan de la serie "My name is Earl" o si vive en alguno de los Estados del Sur (confederado). Como ninguno de ustedes, salvo alguno de los escritores de este blog (sólo en el caso de Radio3, pero me da la sensación que ese programa no), les diré que la música bluegrass no es lo mismo que la música country y que es la música folklórica de las montañas (The Rocky Mountains), mientras que el country es más bien de las llanuras. Hecha esta distinción a título meramente informativo, les diré que conocí a este fantástico grupo, Hayseed Dixie (juego de palabras que fonéticamente se corresponde con las siglas de AC/DC, ese conjunto australiano al que ofrecieron un homenaje con la publicación de su primer album versionando sus canciones al estilo bluegrass, y que evocan su origen eminentemente sureño -por lo de Dixie-), un día de borrachera en el que entramos en el garito de emergencia (el Remember de la calle Velarde) y empezamos a escuchar "You shook me all night long" de los AC/DC (pronunciado a la manera castellana) de una manera que nunca antes la habíamos escuchado. No, no era fruto de la intoxicación etílica, ni mucho menos. Era que estábamos escuchando la versión bluegrass (alguno de los que escriben por aquí dirá que es mejor la versión de Céline Dion...). Al día siguiente, tras recuperarme de la resaca, eché mano de Google y me puse a investigar qué narices habíamos escuchado.Hayseed Dixie ha hecho varios discos versionando canciones de AC/DC, KISS, Led Zeppelin (junto con otros grupos) y se ha atrevido con éste "Holiday" de los también míticos "Green Day" (otra de las debilidades de quien escribe). Espero no haber rebajado el nivel de éste, su referente cultural, y haberles presentado un género, que es ideal para música de persecución, vacilar al personal y molestar a esos dichosos yankees.
La chançon francesa ha contado con algunos de los más bellas melodías que nunca se han interpretado. Con Maurice Chevalier o Edith Piaf como máximos exponentes de este particular modo de cantar, la chançon viene determinada de una manera inexorable por la necesidad de ganarse el pan de los artistas franceses de mediados del siglo XX. Con una enorme competencia en las callejuelas de ese París idílico, de empedrados húmedos, con el brillo de los faroles, besos en los portales… los cantautores se ganaban el favor del público, unas monedas en realidad, con unas interpretaciones dramáticas de sus sentimientos hechos canción.
Uno de los grandes cantautores de la chançon francesa fue Jacques Brel. Belga de origen y francés en su éxito (ya saben), conquistó el corazón de todos aquellos que le escucharon en sus desagarradoras canciones. Una exhibición de sentimientos desagarrados como la célebre “Ne me quitte pas”, con el punto justo de contención como en el caso de “Le port D’Amsterdam”, e incluso un tono más alegre como “Le mer”. Grande entre los grandes, desde el estreno de cada uno de sus éxitos hasta el día de hoy, muchos cantantes se han acercado a Brel para interpretar e intentar hacer suyas sus canciones. En la mayoría de casos no han conseguido borrar la huella del original [guiño, guiño - Teddy Bautista- guiño, guiño]. Sin embargo, en este juego de versiones que proponemos en “Destripando Terrones”, presentamos cinco originales y cinco versiones, por lo extraño de la Jam Session de Lemper con Bowie en “Le port D’Amsterdam”, la espectacularidad vocal de Fabian y Dion, más desgarradoras y dramáticas que nunca en “Je suis malade” y “Quand on n'a que l'amour”, o la universalidad alcanzada en la versión de Bobby Darin del tema “Le mer”. Por supuesto, “Ne me quitte pas”, auténtico himno de una Nina Simone que le robó la canción a Brel, por la mano, la voz y el sentimiento.
Qué podemos decir que no se haya dicho ya del polifacético David Bowie. Sin duda, Bowie, ha sido y será uno de los artistas más influyentes en la música pop y su ejemplo y sus canciones serán tomados por otros artistas que versionarán sus inigualables contribuciones a la música. En esta ocasión y siguiendo la línea trazada por Ottinger en cuanto a las versiones originales y sus covers interpretados por otros músicos, presentamos algunas de las obras del mítico cantante y actor inglés y sus versiones. Indudablemente nos quedamos con el original, pero teniendo en cuenta la calidad de las composiciones de Bowie, y la admiración que muchos artistas profesan hacia su persona, las versiones que aquí os ofrecemos no tienen ningún desperdicio. Relájense, eschuchen y disfruten...
Space Oddity (1969) / Gerard Palaprat - Un homme a disparu dans le ciel
The man who sold the world (1971) / Nirvana - Unplugged in New York (1994)
Heroes (1977) / The Wallflowers - Godzilla OST (1998)
En Destripando Terrones hemos decidido iniciar una serie de entradas en las que todos los que nos leen pueden participar con sus contribuciones. Se trata de ir colocando distintas versiones de la misma canción para que podamos conocer los matices de los distintos grupos o cantantes que las han interpretado. Desde la crítica más cruel al destrozo de algunas canciones maravillosas hasta el más rotundo reconocimiento a versiones que han hecho mejores y más grandes a sus originales. Originales que en muchos casos no colocaremos en estas entradas por desconocimiento o porque directamente resultará imposible adivinar quién fue el primero en cantarla [guiño, guiño -Teddy Bautista- guiño, guiño].
Como presentación nada mejor que retomar la mítica “You’ll never walk alone” que ya nos explicara Harry en su blog. Aquí las primeras versiones, sin ningún orden particular. Unas cuantas, que es la primera de la serie, aunque faltan las versiones de Aretha Franlin y Tom Jones y otras muchas. En otras ocasiones nos limitaremos en presentar una par de canciones para compararlas. No siempre es posible encontrar tanto material como en esta ocasión.
Escúchenlas poco a poco, que si no les ocurrirá como a los enólogos con el vino. Esperamos su opinión y valoración. ¿Con cuál se quedan?