13 de mayo de 2007

Spider-Man 3, de Sam Raimi

Y en el aniversario del nacimiento de una de las mejores actrices de la historia del cine, me encamino hacia otro producto de la incombustible y prolífica Marvel: “Spider-Man 3”. La película es lo que parece y parece lo que es. Con el regusto que deja la segunda parte del héroe arácnido, a mi juicio una más que aceptable e incluso buena película, uno llega a la promocionadísima secuela de la secuela que de tanto póster, anuncio, trailer… ya está todo dicho antes de empezar y sólo queda disfrutar de los efectos especiales. Al igual que las historias clásicas, la estructura parte del planteamiento, del nudo en el que se plantea la caída del Peter Parker al más oscuro abismo, hasta la redención del mismo y su reconciliación con el mundo mundial. Y no es por contar el argumento, que ya se lo imaginan. Pero la película ofrece poco. Las últimas gotas del exprimido “hombre araña” no da de sí ni para media hora de entretenimiento. Porque entretener, entretiene poco. Buena culpa de esto la tiene una dirección, que siendo más o menos correcta, no pasa de los tópicos habituales, presentado una serie de escenas, presuntamente relacionadas, y en la que lo único que tienen en común es que no te has levantado del cine y que crees que el técnico de la cabina es una persona con experiencia y no se ha equivocado de rollo en el cambio. El guión quiere contar tanto que terminar por precipitar escena tras escena para que la mente del espectador termine uniendo el resto gracias a su televisiva imaginación. (Debe ser eso que llaman cine inteligente o estimulante.) Lo importante es el dinero que se han gastado en los efectos especiales, que hace que sea la película más cara del Hollywood, y eso se nota en el despliegue de medios y el protagonismo que ocupan estas escenas.

Quizás por todo esto, la construcción de los personajes resulta un tanto defectuosa. Construcción que viene heredada de las anteriores y de los códigos ocultos que vienen del comic y que sólo entenderán aquellos que los han leído o leen, entablando animados debates sobre si Parker debió saltar más o menos metros en función de no sé que número de la no sé que historia en la que luchaba con otro de esos malos malísimos. En esta, Spider-Man, fruto de esa materia extraterrestre, cae en la trampa de sus propias vanidades. El éxito y el reconocimiento le acompaña y eso hace que se “lo crea”, con bailecito a lo Tony Manero incluido. Claro que ni Maguire es Travolta, ni el personaje permite el exceso sin que quede ridículo. Sabemos, el director lo ha contado, que intentaban mostrar un Parker despreciable. Lástima, ha quedado simplemente ridículo, de “Videos de Primera”. Kristen Dunst, la mejor actriz que aparece en la pantalla durante las dos horas, y por qué no, también el mejor actor, nuevamente desaprovechada en esta cinta, pero hay que comer todos los días y con este tipo de películas se cobra bien y más cuando se trata de exitosas trilogía (que se lo pregunten a la amiga Keira), en un segundo plano entregada a la aflicción, cumple de sobra con su papelito de típica chica del héroe y adiós. En la nómina de los malos, éstos se le multiplican al bueno de Spiderman, hasta el punto en el que aparece el malo de la primera parte para recordarle a su vástago el camino hacia la maldad. Una vez retomado este, James Franco, con una cara que parece recién salida del programa “Cambio radical”, consigue la acostumbrada “actuación-pose Pitt” que seguro tiene patente de uso [guiño, guiño -Teddy Bautista- guiño, guiño]. El resto, descúbranlos en sus butacas, que tampoco vamos a contar toda la película, bastante predecible es ya.

Se rumorea, fruto del éxito de taquilla en todo el mundo, que los estudios ya se plantean la cuarta. Director y protagonistas ya ha declinado la invitación, aunque bien es cierto que ambos más con la boca pequeña que con auténticas ganas. Sin embargo, y mientras se buscan sustitutos por si fuera necesario, habría que plantearse una pregunta después de una primera parte aceptable, una buena segunda aventura y una lamentable tercera, ¿cuánto recaudará la siguiente?

2 comentarios:

  1. En mi opinión eres demasiado blando, la película roza la infamia y la construcción de los personajes no es un tanto defectuosa sino sencillamente nefasta.

    Es posible que los códigos ocultos del comic puedan influir en algo, pero para algo a estas películas se las llama "adaptación".

    Se nota que no me ha gustado ¿no?

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  2. ¿Has ido al cine? ¿No encuentras otro lugar más accesible -y menos caro- para meter mano? ¿O es que al descargarla tres veces no encontraste más que porno con un señor que se tapaba la cara con la máscara del superhéroe?

    En cualquier caso, declino la invitación. No he visto ninguna de las tres. De Spider-Man me quedo con la cutre adaptación del comic que se hizo en los años 70 u 80. La alquilé un millón de veces en mi antiguo video BETA. Más porque no había nuevos títulos que por afición al hombre araña.

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